Por lo general, las redes para empresas pequeñas y en crecimiento son de tres tipos:
Redes de igual a igual
En las redes de igual a igual no hay un servidor central. Por lo general, esta configuración tiene una única serie de ordenadores conectados entre sí mediante cables. Cada ordenador es un igual, o tiene el mismo "rango" de los demás, y puede compartir los archivos y los periféricos de los otros ordenadores conectados a la red. Normalmente, este tipo de red tan simple resulta muy adecuado para menos de cinco usuarios que necesitan compartir ocasionalmente archivos y periféricos.
Aunque una red de igual a igual es una solución de bajo coste y fácil de instalar, tiene algunos inconvenientes. Si un usuario apaga su estación de trabajo, su información o periféricos ya no estarán disponibles para el uso compartido por parte de los demás usuarios. Además, el acceso a los datos y las aplicaciones de la estación de trabajo de otro usuario puede provocarle problemas de rendimiento.
Redes cliente-servidor
Las redes cliente-servidor proporcionan más flexibilidad que las redes de igual a igual. Un conmutador de red actúa como dispositivo central de comunicaciones para conectar los ordenadores de sobremesa y los portátiles al servidor. De este modo, un servidor dedicado en la red permite que los usuarios accedan a la información y compartan periféricos sin depender de los sistemas de otros usuarios. Además, se puede instalar un sistema de copia de seguridad en cinta en un servidor dedicado, lo que permite realizar copias de seguridad de los datos tanto del servidor como de todas las estaciones de trabajo. Las redes cliente-servidor normalmente se utilizan cuando hay una necesidad constante de acceder a archivos y aplicaciones grandes o cuando varios usuarios desean compartir periféricos.
Sistemas informáticos Thin Client
Los sistemas informáticos Thin Client (basados en servidor) ofrecen una solución de red que permite la implementación y administración de aplicaciones centralizadas en un servidor. Esta tecnología permite que las actualizaciones y el mantenimiento del sistema se realicen a nivel de toda la empresa en lugar de hacerlo por cada ordenador de sobremesa físico. De este modo se pueden aumentar significativamente la productividad y la eficacia de los usuarios finales y de los administradores del sistema, por lo que, en última instancia, se reduce el coste total de la propiedad.
Componentes de una red